sábado, 20 de junio de 2009

Dos monjes navarros en Antioquia

Dos niños corren alegres sobre el irregular empedrado de uno de esos pueblitos navarros del norte de España, cuya pobreza secular mantuvo congeladas en el tiempo las viejas construcciones de inspiración campesina y convirtió a esas villas, décadas más tarde, en excepcionales lugares de solaz turístico.

Los viajeros de la Unión Europea de hoy, que se recrean en la sencillez arquitectónica de esos añejos edificios, sobrevivientes a la fulgurante modernización española de finales del milenio, no tienen cómo percibir los dramas cotidianos que se desarrollaban en tan bucólica simplicidad en la época que nos interesa, los comienzos del siglo XX. Nosotros tampoco tenemos cómo penetrar en la bruma de los tiempos, pero sí podemos imaginar alguna de esas escenas con la ayuda de esos relatos que el padre José María dejaba escapar del armario de sus recuerdos en algún momento de su, al mismo tiempo, dolorosa y reconfortante nostalgia.

Ángel y Pepe desafían con sus pantalones cortos el casi glacial frío decembrino, y recorren las calles del pueblo saltando y riendo, aferrando fuertemente contra su pecho los víveres recién comprados por encargo de sus madres en la única carnicería del lugar. De repente el infantil y despreocupado regocijo es interrumpido por un estruendoso llamado que resuena desde el interior de una rústica edificación, en la que al parecer se trabaja la madera, a juzgar por el aserrín y los restos acumulados en el portal del establecimiento.

¡Pepe! ¡Pepe!, insiste con retintín de regaño y algo de furia la fuerte voz que inunda toda la calle sin sorprender a nadie al parecer, pues los vecinos ya están acostumbrados al vozarrón de su vecino, el carpintero. A Pepe, sin embargo, se le congela la columna vertebral al escuchar la voz de su padre y sus rodillas desnudas y casi moradas por el frío comienzan a temblar sin obedecer a su amo.

Ante los nuevos y más conminatorios llamados, es Ángel quien reacciona y con la fuerza de sus escasos siete añitos arrastra a Pepe hacia la puerta de la carpintería y bombardea al furibundo carpintero con una perorata interminable sobre cualquier tema, haciendo tiempo para que su amiguito recobre la compostura y pueda responder adecuadamente al imperativo llamado.

El robusto carpintero, que resopla como un fuelle, con la cara enrojecida por el esfuerzo del martilleo y por su connatural impaciencia, apenas sí atiende la retahíla infantil y dialéctica de Ángel. Mira con rostro torvo al asustado Pepe, quien al final toma aliento y comienza a contestar al sempiterno interrogatorio. Con una mirada de lechuza expectante, propia de su temperamento conciliador, Ángel finalmente calla y se limita a atender el diálogo entre padre e hijo en perfecto silencio.

En su mente repite las preguntas y respuestas que se sabía de memoria antes de que los dialogantes las pronunciaran, sobre por qué no había contestado rápido a su llamado, qué estaba haciendo por ahí perdiendo el tiempo en lugar de ayudarle en la carpintería, o por qué había comprado el chorizo tal o cual, que él siempre le había dicho a su endiabladamente terca mujer que era menos bueno o más caro o cualquier otra cosa.

Terminado el interrogatorio, que como siempre se cierra con un inflexible “vete a casa que ya hablaremos durante la comida”, los dos niños salen disparados hacia la primera esquina que les permite desaparecer del espacio visual del temperamental hombre y se alejan suficientemente para dejar de oír el incesante martilleo. En este momento Pepe recobra su alegría, aunque de su rostro no alcanza a borrarse cierta dureza que, a partir de esta época de su vida, lo acompañará durante el resto de su vida. Pepe duda entre obedecer a su padre e irse a casa o acompañar a Ángel al barrio más pobre del pueblo para ser testigo de sus habituales acciones de caridad, en las que a veces participa.

Ángel observa con atención la lucha ética que atormenta a su amiguito, que tensiona aún más su adusto rostro, hasta que se decide por arrastrarlo, casi a la fuerza, para evitarle la culpa de la decisión. Al llegar al marginal barrio, donde la pobreza se evidencia por el mal cuidado de las viviendas y el terrible estado de las ropas de sus habitantes, Ángel se sienta con naturalidad en la primera escalinata que encuentra, introduce su mano por entre un orificio de su camisa y, como si de un acto de magia se tratara, van apareciendo en su mano trozos pequeños de morcillas, chorizos recortados y colgajos de grasa. Ángel los reparte con inmensa alegría entre los niños que se acercan para recibir ese maná venido de tan singulares manos, y luego corren hacia sus madres para entregarles el increíble tesoro.

El pequeño José María es incapaz de robar un trozo de chorizo para los pobres, cosa que en el código ético de Ángel no genera ni la más mínima objeción, pero lo acompaña siempre que va a la carnicería para ver cómo logra sacar del carnicero, por cada una de las compras que hace, un extra que introduce en un envoltorio separado para los pobres.

También sabe que si por él fuera dejaría morir de hambre a la familia con tal de satisfacer a los más necesitados, y que no asalta totalmente el envoltorio de viandas familiares solo por la preocupación de ser eximido de recadero en lo sucesivo y perderse del mayor placer de su vida.

José María observa en silencio la escena, fascinado sobre todo por la alegría de su amiguito, quien al terminar de vaciar el paquete no resiste la tentación de echar mano de las viandas de su propia familia para satisfacer a los dos últimos pidientes de la fila con dos pequeños trozos de chorizo, arrancados a mansalva de una pieza completa.

De reojo observa la cara escéptica de Pepe, quien no comparte esas ligerezas con los bienes familiares. Tras un breve silencio e intercambio de miradas, los dos estallan en carcajadas y se van de la mano por las calles.

Unos años más tarde, el pequeño José María se empeñó en ser religioso, lo cual acabó con la poca paz que existía en el hogar, pues su padre se negó a aceptar tal vocación. El pobre hombre había luchado tantos años para aprender el oficio de la madera y hacerse a una clientela, que le parecía una ofensa de su hijo no querer continuar su labor, sobre todo teniendo en cuenta que era el único hijo varón. Pero José María, una vez transformado en adolescente, mostró haber heredado la tozudez de su padre y aunque enrojecía hasta el extremo cada vez que lo desafiaba, no vaciló en hacer frente a sus bravuconadas y reafirmó su propósito de hacerse monje benedictino.

En Medellín, el padre José María Berrío fue conocido por décadas como el prefecto de bachillerato que hizo del colegio benedictino un modelo de educación muy aplaudido por varias generaciones de padres de familia, gracias al estricto sentido de la disciplina y del deber que lo caracterizaban.

En el recuerdo de quienes pasaron allí su adolescencia persiste seguramente esa imagen férrea de un monje de hábito negro que dominaba con su muda presencia todos los escenarios posibles de la vida escolar, y a quien no se le escapaba la más mínima transgresión a las normas por los centenares de varones que tenía a su cargo. Sus sanciones eran inevitables, incondonables y sobre todo efectivas.

Logró convertir el autoritarismo heredado de su padre en un instrumento moderado de formación escolar al estilo del siglo pasado. El padre José María reflejaba mejor que nadie esa España autoritaria, adolorida y bastante fatalista de entonces, a la que un buen día había abandonado para salvarse de una muerte segura en el antiguo monasterio castellano en el que le tocó vivir en plena época de la pobreza española de posguerra, soportando mucho frío, y a veces, hambre.

Jamás quiso regresar a su tierra natal, más que como un viajero siempre deseoso de volver pronto a su país, “Colombia”, como solía decir con tono contundente cuando alguien le recordaba su origen foráneo. En las cálidas tardes antioqueñas, contaba a sus alumnos cómo en invierno el agua se congelaba en las cañerías, y cómo unos monjes sin recursos trataban de salvar de la ruina un antiguo monasterio, educando con grandes dificultades a los niños del pueblo vecino.

Pocos conocen la evolución ideológica de José María, que pasó de ser un monárquico carlista en España a un partidario de la Teología de la Liberación en Medellín, cuando estudió teología para hacerse padre; de ser un fiel difusor de los cánones de la moral sexual del catolicismo a un decidido defensor de las libertades humanas en todos los campos; de ser un obediente monje de la era franquista a convertirse en un abierto crítico de algunas decisiones de la iglesia católica.

El pequeño Ángel también se hizo monje. El hermano Ángel mantuvo hasta cuando pudo su pasión por los pobres y especialmente su obsesión por satisfacer las necesidades alimenticias de los desposeídos, por encima incluso de los reglamentos monásticos. De ello fueron testigos quienes estudiaron en el Colegio de la comunidad benedictina, en el que los viejos amigos de la infancia, Pepe y Ángel, compartieron muchos años juntos, el uno como prefecto de bachillerato y el otro como portero del monasterio y del colegio.

Literalmente, el hermano Ángel robaba comida de la cocina para repartir a los pobres que llegaban todas las mañanas a su portería. Dos años antes de que muriera un ex alumno fue a visitar al hermano Ángel al monasterio de Montserrat, a donde se retiró para pasar su vejez. Como siempre rebozaba felicidad y continuaba hablando a una velocidad que hacía casi imposible entender lo que decía, el “hermano metralleta”, como le decían en el colegio por su extraña dicción, se dolía sin embargo de dos cosas.

La primera, la muerte de Pepe. La segunda, el hecho de que en esa Cataluña próspera en la que estaba viviendo no existieran pobres para quienes robar alimentos de la despensa del monasterio, mientras que sus pobres de Colombia seguramente seguían con hambre.

Publicado por: David Roll, profesor de la Universidad Nacional. Incluidos en el libro "Iberoamérica soy yo: relatos de migración". Publicado por la Universidad Sergio Arboleda y la Universdad de Salamanca.

lunes, 8 de junio de 2009

El Equipo de los Arriola “El Medellín”. (1925-1970)

Hace 96 años, en 1913 comenzaba a dar sus primeros pasos uno de los primeros equipos de fútbol de la ciudad de Medellín. Dicho equipo fue creado por algunos entusiastas extranjeros y medellinenses que decidieron reunirse en torno a esta actividad, para pasar sus tiempos libres, practicar un deporte o para compartir con los amigos. El club de fútbol fue fundado oficialmente en 1914 y fue llamado Medellín Fútbol Club.

Durante estos primeros años, el que comenzó a ser un juego introducido a la ciudad por inmigrantes europeos, se consolidó tanto en la sociedad antioqueña, que fue desplazando otras practicas deportivas que comenzaban a aparecer a principios de siglo.

El fútbol día a día sustraía espectadores y practicantes que se convertían en adeptos apasionados, gomosos e incansables que detrás de un balón compartían sueños, expectativas y hacían grandes amigos. Uno de los grandes damnificados de la fiebre futbolera, fue sin duda, el juego de Pelota de Mano o Pelota Vasca que en Medellín era llamado Jai Alai (fiesta alegre en el idioma vasco). Este deporte introducido en la ciudad por inmigrantes vascos, muchos de ellos religiosos, que eran seguidores del tradicional juego importado desde los pirineos. El frontón Jai Alai fundado en 1905, por César Piedrahita tenía su sede en el actual sector de Guayaquil, centro de la ciudad, en los terrenos que eran propiedad de Coroliano Amador. Al parecer no fue desde un principio un deporte muy popular en Medellín, tanto que los terrenos del Frontón Jai Alai se utilizaron como hipódromo y autódromo para realizar las carreras de caballos y carros de la ciudad. El Frontón Jai Alai fue clausurado al poco tiempo después de que su gerente el señor Gustavo Restrepo reportaba inviable la empresa y después de que su propietario Amador iniciara el proceso de urbanización de la zona. Entre las razones que dan para el fracaso de la practica de Pelota Vasca en Medellín fue que el fútbol acaparaba toda la atención de los parroquianos, relegando este deporte al olvido, aunque años más tarde en 1914 otro frontón fue construido en el Campo Deportivo de Miraflores, propiedad de los jesuitas vascos del San Ignacio de Loyola, el cual mantuvo esta practica hasta la década de 1970.

“El Equipo del Pueblo”
Se le llama “Equipo del Pueblo” por cuanto su hinchada recoge toda la pasión popular antioqueña, mostrando la forma como el antioqueño siente y ama todo lo viene de su tierra. El sabor popular provienen de una tradición que se remonta a los primeros años del siglo, cuando el Medellín ofrecía sus primeros espectáculos en la ciudad, enfrentado a equipos formados con anterioridad por extranjeros en Medellín como el Sporting. En estos partidos que se jugaban en escenarios como la manga de Los Belgas, El Medellín ganaba el corazón de sus seguidores, partido tras partido, consolidándose y permaneciendo en la memoria del pueblo. Son recordados momentos de gloria como en la década de los años 20s lo fueron ganar la copa Jiménez Jaramillo, en 1923 y la gira por la ciudad de Bogotá en 1927. En 1928, en los primeros Juegos Deportivos Nacionales, celebrados en la ciudad de Calí, varios jugadores del Medellín formaron la base que representó al seleccionado antioqueño. Después vino la década de 1930, especialmente recordada por los triunfos que alcanzó el equipo, como subir a la primera categoría en 1933 y ganar el campeonato nacional en 1938.

La Familia Arriola
La familia del vasco Jesús Arriola es una de las más distinguidas de la ciudad de Medellín. Este vasco que llegó a la ciudad a finales del siglo XIX, fue un destacadísimo músico que traspasó su arte para el patrimonio del pueblo antioqueño, dejando en Medellín y Antioquia un valioso legado musical. Cuando recién llegó a la ciudad se casó con una antioqueña, con la que dejó una familia numerosa que continuó el legado de su padre; unos consagrados a la música como Roberto y Javier, otros a la educación como Sofía; de igual forma, en el deporte también estuvieron presentes a través del destacado golfista Fernando y los futbolistas Jesús e Ignacio. A su vez, aportaron a las actividades empresariales e industriales, confirmando que sus 16 retoños fueron el legado más valioso que dejó el maestro vasco en estas montañas.


“Los Arriola y Medellín”
Este titulo ilustra la relación de la familia Arriola con el equipo de fútbol “Medellín F.C.”, ya que los Arriolas también incursionaron en esta practica deportiva. Uno de ellos Ignacio Arriola, en 1925 era titular en el equipo que representaba a Antioquia en uno de los primeros encuentros entre clubes en el país. Años más tarde en 1928 representó el departamento antioqueño junto a su hermano Jesús, en los Juegos Olímpicos Nacionales que se organizaron en la ciudad de Cali, ambos Ignacio y Jesús (defensa y delantero, fichados por el equipo Medellín F. C. bajo la dirección técnica del suizo Jorge Herzig. De esta forma, estos hermanos vasco-antioqueños fueron llamados a dejar en alto el departamento en Cali, ciudad hasta la cual se desplazaron sus hermanas y padre, el maestro Jesús Arriola, con el animo de ver jugar a sus hijos futbolistas, pero también para observar el match entre su paisano el corajudo boxeador vasco Paulino Uzcudun, quien en aquella ocasión se enfrentaba al francés Renault en dicho evento.

Sin duda el momento que mejor relaciona la familia Arriola con el Medellín se presentó en 1953, cuando los empresarios vasco-antioqueños, hijos menores del maestro Arriola, Javier y Alfonso Arriola compraron el “Medellín F. C.”, equipo donde habían jugado años atrás sus parientes. Al equipo le dejaron los mismos colores, pero le cambiaron el nombre por “Deportivo Independiente Medellín” (DIM), nombre que se conserva hasta la fecha. Javier Arriola del Valle, fue presidente de la institución entre 1954 y 1958, fechas en las que obtuvo dos títulos del campeonato nacional, uno en 1955 y el otro en 1957. Después Alfonso Arriola ejerció de presidente desde 1958 hasta 1970, también fue una buena administración, pese a que no se alcanzó ningún titulo del campeonato nacional. De manera que la historia del DIM (Deportivo Independiente Medellín) ha estado ligada de una u otra forma a la familia vasco-antioqueña Arriola, la cual le dio momentos de gloria al equipo de fútbol antioqueño, al equipo del pueblo, que conserva una tradición casi Centenaria.

Publicado por John Alejandro Ricaurte

jueves, 21 de mayo de 2009

IMAGENES DE BIZKAIA (VIZCAYA)

El gran parecido de ciertos paisajes de Euskadi con Antioquia y el resto de Colombia fué esencial para que muchos vascos quisieran quedarse en tierras colombianas. Aqui os dejamos tres videos de música de nuestro amigo David, un vasco (aunque nacido en tierras de Extremadura) amante de la tierra Colombiana, en el que muestra sus fotografias de la costa Vizcaina y de su ciudad Portugalete de la que nos enseña el Puente Colgante de Vizcaya. El ultimo video es una expresión por la paz en Colombia, con fotos que él hizo en numerosos viajes a Antioquia.

Esperamos que sea de vuestro agrado.






POR LA PAZ EN COLOMBIA

martes, 19 de mayo de 2009

Los vascos en Colombia

Bajo el legendario árbol de Guernica el nuevo lehendakari del gobierno vasco Patxi López Otamendi asumió esta semana pasada entre aplausos y silencios, con la emoción contenida, el cargo de timonel de los vascos. No hubo discursos, se leyeron dos poemas y un bailarin vestido todo de blanco recreo una coreografia tradicional para ceremonias de cambio de mando.

Aprovechando esta coyuntura histórica que se inicia con la elección de este polémico líder, mas cercano a los socialistas que a los nacionalistas que hasta ahora habían gobernado, quiero recordarle a mis oyentes sobre la presencia de los vascos en Colombia.

Antes de que Colón emprendiese su primer viaje a encontrarse con el nuevo mundo, ya los vascos habían llegado al norte de nuestro continente, a las costas del Canadá y a las nuestras arribaron en el tercer viaje en 1.499, entonces Alonso de Ojeda y el piloto y geógrafo Juan de La Cosa, llamado “El Vizcaíno”, emprendieron la exploración de lo que se llamaba el litoral de tierra firme, los acompaño el geógrafo Américo Vespucci y este puede ser considerado el primer contacto con el sur hemisferio, que iba desde el golfo venezolano de Paria, en las bocas del Orinoco hasta la península de la Guajira.

Luego en 1500 Rodrigo de Bastidas asociado al piloto vasco organiza desde Sevilla una nueva expedición que fue la que descubrió realmente los litorales colombianos. Los vascos han sido migrantes por tradición y han contribuido a la política, a la sociedad, la cultura y la economía de Colombia. Baste citar que los Cano, los Carrizosa y los Echandía entre otros son de origen Vasco.

Llegaron de diversas maneras: la principal por una migración en masa, en condiciones durísimas se endeudaban con los enganchadores que les prometían una mejor vida en el nuevo continente y les prestaban dinero para el viaje.

Cristóbal Colón en su último viaje el de 1.502 en que navegaba La Viscaína, carabela tripulada por el contramaestre Fuenterrabia, por Larriaga, Anzurraga y otros vascos, fue la que en pergamino dejó la primera carta geográfica de estas costas e islas, lo que pudiésemos llamar el primer mapamundi que incluye el nuevo continente, anterior al mapa de Américo Vespucci que dio el nombre al hemisferio. Este documento desapareció varios siglos, lo descubrió el barón Alejandro Von Humboldt en 1832 y hoy se encuentra en el Museo Naval de Madrid y esperamos que una copia se traslade muy pronto a nuestro nuevo museo naval en Cartagena para que lo conozcamos.

Estos primeros conquistadores, fundadores y colonizadores, encomenderos y religiosos ya echaban de menos la pérdida del Euskera y que el Castellano ya empezaba a reemplazarlo. Pero dentro de esta cofradía de vascos que tanto le han aportado a nuestra vida republicana hay que recordarle a los oyentes que tenemos muchos personajes emblemáticos además de los ya citados desconocidos para muchos.

Entre los famosísimos esta Blas de Leso bautizado por Alejandro Obregón el teso su estatua en Cartagena donde apreciamos a medio hombre que con un brazo, un ojo y una pierna defendió con rabia a Cartagena de los piratas que la acediaban. Mas adelante en los albores del siglo XIX aparecieron los próceres de la gesta independentista, con un marcado acento vasco. Están Bolívar, Anzoátegui, Ricaurte, Salavarrieta, Baraya todos ellos motivados por el nuevo pensamiento Francés y norteamericano que promovía con fervor los derechos del hombre.

En la vitrina de los presidentes tenemos a Bolivar denuevo, Aranzazu, a Echandia a Olaya Herrera a Urdaneta Arbelaez. Además están los vascos colonizadores modernos desde Antioquia hacia el sur por la cordillera Central allí legaron los Alzate, los Aguirre, los Arteaga, Arango, Bedoya, Echeverri, Iriarte, Los Gamarra,, los Isaza, Londoño, Marulanda, Ochoa, Orozco, Ospina, Salazar y Uribe.Los gamboa, Gaviria,Ibarra, Mendoza, Mondragon, Múgica, Orozco.

Pedro de Ursua de quien se ocupa con detalle William Ospina en su novela fundó a Pamplona y hay un sinnúmero de nombres geográficos que provienen del país Vasco tales como Vasconia en Cundinamarca Aránzazu nombre de la virgen patrona de los Vascos, Arciniega nombre del pueblo de donde provenía nuestro famoso historiador German Arciniegas, Achury nombre actual de una de nuestras mas prestigiosas ganaderías de toros bravos, Bayona, Bermeo, Bilbao, Bolivar y Carranza origen de nuestro gran poeta Eduardo y de su hija Maria Mercedes, Durango, Gamarra pueblo de la costa y Garay apellido de uno de nuestros colaboradores el musicólogo, Esta también Peralta, Roncesvalles, Samaniego, Vergara, Zarate, Zuñiga, Viana. Todos estos nombres a demás de apellidos corresponden a sitios, veredas, pequeños municipios y corregimientos es el caso de Roncesvalles municipio en el Departamento del Tolima sobre la agreste cordillera central fundada en 1925 por colonos Antioqueños de origen vasco en nostálgico homenaje a los pirineos.

Tomado de: Rodrigo Castaño, Emisora HJCK, junio 8 de 2009

domingo, 17 de mayo de 2009

Instituciones vizcaínas sellan un acuerdo de cooperación con Medellín

La Diputación de Vizcaya, el Ayuntamiento de Bilbao y la BBK firmaron ayer un convenio de colaboración con el departamento colombiano de Antioquia y con su capital, Medellín. El acuerdo, con una vigencia de cuatro años y al que las instituciones vizcaínas destinarán 3.5 millones de euros, plantea actuaciones en el ámbito del desarrollo local y la defensa de los derechos humanos.
El objetivo del programa 'Bizkaia-Bilbao/Antioquia-Medellín', en el que también se integra la Universidad de Antioquia, es contribuir a generar oportunidades de desarrollo social, educativo y económico en los barrios más desfavorecidos de la ciudad colombiana y en otras áreas degradadas de la región. Una de las prioridades de este acuerdo de cooperación es el trabajo por la igualdad de género.
En este sentido, Claudia Restrepo, teniente alcalde de Medellín, resaltó la preocupación de las autoridades colombianas por la «feminización de la pobreza», y aseguró que esta iniciativa servirá para prestar un «especial apoyo a madres cabeza de familia».
El presupuesto del programa, que prevé una contribución de tres millones y medio de euros, estará sufragado en una quinta parte por el Ayuntamiento de Bilbao, mientras que BBK y Diputación aportarán dos quintos cada una. Luis Alfredo Ramos, gobernador de Antioquia, agradeció este apoyo económico y aseguró que los fondos «se gastarán de la manera más eficiente». Además, invitó a las autoridades vizcaínas a visitar la región el año próximo para ver de cerca los progresos realizados.
Estrechar lazos
Diez años después del hermanamiento entre Bilbao y Medellín, el proyecto de colaboración entre ambas ciudades se hace extensivo a sus respectivas demarcaciones. El conocimiento previo ha sido un factor importante para iniciar este nuevo camino en materia de cooperación al desarrollo. José Luis Bilbao, diputado general, resaltó la «experiencia y capacidad de Medellín en el desarrollo de proyectos apoyados en la cooperación internacional».
La comunidad colombiana es uno de los colectivos de inmigrantes más numerosos asentados en Vizcaya, lo que podría facilitar actividades de co-desarrollo en el marco de un trabajo futuro conjunto . Tanto Azkuna como Bilbao hicieron especial hincapié en los lazos que unen a ambas comunidades, y recordaron a los muchos vascos que en el pasado tuvieron que emigrar a Colombia, hasta el punto de que, según explicó el gobernador de la región, hoy en día el 40% de los apellidos antioqueños son de origen vasco.
Tomado de: GUILLERMO ELEJABEITIA, El Correo Dijital, 01 de noviembre de 2008

sábado, 16 de mayo de 2009

Medellinen euskara ikasi/Aprender euskera en Medellin

Medellinen euskara ikasi, Zergatik ez?
Harpidetu zaitez eta era erraz eta doan batean euskara ikasi
Antioquiako euskararen ikaskuntza Zentrua
Medellín – Antioquia – Colombia

Aprender euskera en Medellín, porque no?
Registrate y aprende euskera de una forma sencilla y gratuita
Centro de Antioquia de estudio del euskara
Medellín – Antioquia – Colombia

martes, 12 de mayo de 2009

Visita al Departamento de Antioquia de Michel Sabalza, responsable del instituto HEGOA, Euskadi.

La población joven de los municipios Liborina, Sabanalarga, Briceño, Urrao, Toledo y San Andrés de Cuerquia será beneficiada con un convenio de educación superior suscrito entre la Gobernación de Antioquia y el Tecnológico de Antioquia, en tres áreas: agroambiental, administración financiera y sistemas, anunció el gobernador, Luis Alfredo Ramos en visita realizada al municipio de Liborina. El programa se inicia el 1 de marzo, con 200 personas matriculadas.

El gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos Botero, la secretaria de Equidad de Género para las Mujeres, María Isabel Lopera Vélez, el rector de las Universidad de Antioqua, Alberto Uribe Correa, el gerente de la Sociedad Pescadero Hidroeléctrica Pescadero Ituango Guillermo Gómez Atehortúa, el señor Michel Sabalza, representante del grupo de cooperantes del país Vasco y otro grupo de funcionarios visitaron el municipio de Liborina, uno de los seis favorecidos, con un convenio entre la Gobernación de Antioquia y el país Vasco.

“Este es un proyecto social cofinanciado con el país Vasco, vamos a tener en la región programas de educación y formación, especialmente para grupos de mujeres, de tal forma que ellas tendrán una gran responsabilidad en el desarrollo de la región, señaló el mandatario Seccional.

Adicionalmente, se refirió a los proyectos productivos que serán instalados en los mismos municipios: de piscicultura, avicultura, porcicultura, ganadería y agrícola, proyectos que favorecerán a 1.080 mujeres, y que son cofinanciación por la Gobernación de Antioquia y el país Vasco.

A su vez, la Titular de Equidad de Género para las Mujeres se refirió al compromiso de la Entidad que representa, y que a su vez evidencia el compromiso del Gobernador con la formación de las mujeres del Departamento de Antioquia, y que permitirá que las mujeres contribuyamos al desarrollo económico, social, político y de nuestras poblaciones. El reto es formarnos, porque nuestro compromiso es que en las próximas elecciones sean muchas más las mujeres en cargos públicos”.

Michel Sabalza, expresó su admiración por la visita a esta regióny relató brevemente la forma en que fue aprobado el convenio firmado con la Gobernación de Antioquia “nosotros lo que queremos es acompañar, no decirle a las regiones lo que deben hacer, como es usual en la cooperación internacional.”

De otro lado, Sabalza, equiparó el machismo de Colombia con el de España, pero puso en evidencia como desde hace algunos años, se iniciaron unas políticas para tratar de ir superando las desigualdades que se presentan en las relaciones entre hombres y mujeres.

“Se pusieron en marcha varias políticas… porque allá las licitaciones de obras públicas se hacen con enfoque de género, lo que quiere decir que el proyecto Pescadero Ituango, si existiese esa política en Colombia debió haberse hecho desde ese presupuesto de enfoque de género. Debe buscarse una sociedad más igualitaria entre hombres y mujeres, por eso exigimos que hágase lo que se haga debe estar orientado a mejorar la desigualdad que ahora existe, aclaró: “este es un presupuesto sencillísimo de entender, difícil de trabajar porque los hombres tenemos mucha resistencia, en casa, en el trabajo”.

Tomdao de: GOBERNACIÓN DE ANTIOQUIA/GERENCIA DE COMUNICACIONES - DIRECCIÓN DE INFORMACIÓN Y PRENSA, Medellín, febrero 12 de 2009.

Zorionak Eta Urte Berri On (2022)

¡Zorionak guztioi Antioquiatik, lagun maiteok!